Una clínica de salud íntima femenina no tenía problema generando leads — el problema era que el ticket promedio se quedaba bajo para el volumen de leads que llegaban. El cuello de botella no estaba en la pauta, estaba en el cierre.
Seguimos cada lead desde el clic hasta la cita y hasta la compra, para identificar en qué paso exacto se perdía valor — no solo cuántos leads entraban.
Reescribimos el guion del equipo de ventas para vender por valor y facilidad de pago, no por precio — cambiando la conversación antes de que el precio se vuelva la objeción principal.
Dejamos de medir el éxito solo por costo por lead y empezamos a medir y reportar el ticket promedio como el número que de verdad mueve el negocio.
Agenda una llamada de 20 minutos y te mostramos cómo aplicaríamos este mismo enfoque a tu negocio.